sábado, 31 de marzo de 2012

Incursionando en Linux


He sido usuario de MS-DOS desde su versión 2.01 y de Windows desde la versión 3.0 en computadoras PC compatibles con IBM. El término "compatible" no tiene sentido hoy, porque ya no hay muchas computadoras IBM qué digamos (quedó en Lenovo) y porque ya todas son compatibles entre sí (hasta las de Apple aunque les duela a los feligreses de Steve Jobs). Lo que cambia es el sistema operativo y algunos que otros accesoios en el hardware. Hubiera escrito sobre esto en los expedientes post-mortem de Bob Morton, pero hace mucho abandoné ese blog y dejé constatación de ello ahí. Casi no escribo sobre estos temas porque, a pesar de que un tiempo estudié computación (ingeniería en el Tecnológico de Zacatepec), abandoné la carrera porque no le vi futuro. No es que piense que no hay empleo, o que no habrá avances en el campo de la informática, sino que pensé seriamente que adquirir conocimientos hoy que mañana serán obsoletos es una pérdida de tiempo.

Hablo claro está, desde una perspectiva muy personal. No creo que los que dedican sus vidas a la computación (ingenieros, licenciados, técnicos, etcétera) estén perdiendo su tiempo, cada actualización me sorprende a diferencia de muchos que las actualizaciones les parecen cosa transitoria. A mi me parece pérdida de tiempo porque considero muchos factores en eso del "progreso, evolución y avance" o "actualización" como poco beneficiosos (más adelante detallaré por qué). Pues bien, no sabía nada de Linux hasta que entró en el mercado Windows 98. Conocí Corel Linux y Turbo Linux, que tuve en sus versiones originales (en aquellos tiempos no descargaba uno cualquier cosa de cualquier lugar de la red) y las disfruté. Pero me parecieron poco útiles ya que mis actividades como diseñador (carrera por la que dejé los sistemas computacionales) requerían de algo más que navegar por Internet y usar una suite de oficina. Y así ha sido desde entonces, no puedo dejar Windows porque Linux no satisface del todo mis necesidades.
He usado Ubuntu (uno de los muchos sabores de Linux) desde la versión 7, de la que tuve el disco original que solicité a Canonical y que me enviaron unos meses después. Ha sido un sistema genial, tan pronto lo instalé en mi PC noté que no era como los otros sistemas Linux que había usado. Éste tenía un modo de uso fácil, "suave" e intuitivo, además sus aplicaciones son muy compatibles con las de Windows (me refiero a la suite de oficina) y los programas que se encuentran instalados o se pueden instalar en esta plataforma, generalmente son multiplataforma, lo cual garantiza que podré trabajar, cuando sea necesario, en un sistema diferente (como MacOS o Windows).

Desde que muchos usuarios (en especial los que se dedican a la informática) han dejado Windows (con buenas y sobradas razones) se ha incrementado el uso de este sistema entre usuarios que no se dedican a la informática, como yo. Conozco muchos amigos que tienen tanto Linux como Windows, uno que incluso botó MacOS e instaló Ubuntu en su iMac, gente que no sabía nada de computación y que al comprarse su primera computadora, alguien le instaló Ubuntu y como nunca conocieron Windows, aprendieron rápidamente y no sintieron que era complicado. Creo que Ubuntu tiene muchas ventajas por encima de Windows (aunque yo no veo como una ventaja que arranque en 45 segundos y Windows en un minuto o dos), como por ejemplo la seguridad; no existen los virus que en Windows sí existen, todos los días hay alguna actualización, resultado de revisar el código minuciosamente en lo que ellos denominan "comunidad", el núcleo de Linux (base de Ubuntu) necesita permiso del administrador para poder instalar, modificar o ejecutar ciertas aplicaciones o tareas, por lo que es muy difícil pensar en software malicioso. Claro, no es perfecto, las intrusiones a un sistema como Ubuntu son posibles, pero muy remotas. Sin embargo, yo no he dejado Windows por mi medio, es decir, aplicaciones usadas en el medio no existen aún en Linux, como por ejemplo Adobe After Effects, no hay nada aún semejante en Linux. Recuerdo que existió Jahshaka, con muchas limitantes pero decente. Desgraciadamente no prosperó ni evolucionó, sino que se estancó, descontinuó y abandonó. Esto sucede también por la mala creencia que persiste de que con Linux todo es gratis. No. Linux cuesta, el conocimiento debe pagarse, debe haber un soporte económico para que siga habiendo un desarrollo en software. Tampoco hallé algo con la potencia de Corel Draw o Adobe Photoshop/InDesign/Illustrator, sí bien existen Gimp (que dificulta mucho su uso con modos CMYK), InkScape (que de trazado vectorial es maestrazo pero sus controles siguen sin ser cómodos y no tiene apoyo a la salida de procesamiento para offset), y Scribus (que trabajar en offset con éste es virtualmente imposible), como sustituos de los anteriores dejan mucho qué desear. Si bien hay muchas aplicaciones que no sólo son open source, sino que también son gratis, hay muchas que no lo son porque son conversiones de un software no abierto a la plataforma Linux (como Corel, que no tiene Draw pero si Photo Paint y Painter, además de  Corel Word Perfect).

Antes me quejaba de los juegos y hoy hay una extensa gama de videojuegos para Linux, además de que existen plataformas que permiten la ejecución de juegos y aplicaciones de Windows. No parece haber una razón para que, una vez que has usado por tanto tiempo Ubuntu, se te ocurra dejarlo. Y en mi caso así es. Ya no puedo dejar este sistema que me ha ayudado a realizar tareas que difícilmente hubiera podido hacer en Windows, como eliminar molestos virus y software maliciosos de una memoria USB, reparar sistemas dañados en otras computadoras, restaurar el propio Windows, realizar tareas de diseño sencillas en computadoras que no tenían Corel Draw o Adobe Illustrator, y demostrar que no sólo existen Windows o MacOS.

Mi computadora Dell Latitude D531 nunca funcionó mejor desde que instalé Ubuntu en ella y boté para siempre Windows. Tengo un cibercafé modesto (aquí si servimos café) y cuando la gente usa las computadoras, no le aviso que ahí no hay Windows, y sienten el cambio, pero sin preguntar (porque ese es tema para otra entrada) donde está su "feisbuc" o cómo abren el "explore". Comienzan a buscar y de repente ya está el Mozilla Firefox abierto y ya están en Hotmail o en Facebook. Hay algunos que me indican que es diferente "esta compu" de las que han usado. La única diferencia es que tienen Ubuntu, así que se los aclaro y si de plano sienten que no pueden, las paso a una que tenga Windows.

Pero mi incursión a Linux ha sido también desastrosa. He aprendido que Linux, no es para todos, Ubuntu no es para todos los "seres humanos". Los cambios que hubo de la versión 11.04 a la 11.10 fueron además de drásticos, dramáticos, ya que encontre algunas cosas poco agradables (y no me refiero a Unity que sí me convenció). Entendamos algo: No hay sistema perfecto. He visto los berrinches de gente que apenas le falla algo en Linux, va y vocifera en cuanto foro y red social puede, que regresará a Windows, como si semejante amenaza quitara el sueño a alguien. Yo mismo me he quejado de muchas cosas sobre el sistema. Pero como dije, el sistema no es para todos.

Y así como hay quienes dicen que el sistema "apesta", también hay feligreses que predican que es el mejor sistema, que es para gente con mucha experiencia (en eso estoy de acuerdo), que Ubuntu es la "distro" que el mundo esperaba, que los que usan Windows son masoquistas que tienen dinero para pagar por un producto "malo" o que no tienen dinero y que deben estar "crackeando" todo y que también apesta, y sentencian que si no se dedica uno a estudiar Linux, uno nunca lo va a entender (también concuerdo con esto último). Así es, a un sistema como Linux (del sabor que quieran) hay que dedicarle tiempo para aprender más que con cualquier otro sistema, aunque Ubuntu es más amigable e intuitivo, eso no significa que nos debemos olvidar de que tiene un funcionamiento básico y escencial, que es a través de comandos por una terminal de texto, que necesita permisos para operar muchas cosas, y que cuando algo no se puede realizar por medio de la GUI (interfaz gráfica de usuario) ya sea por que no hay soporte directo para un hardware o periférico, o porque falla un controlador "privativo", se debe hacer mediante los comandos antes referidos.

Y no sólo eso, también tiene fallos, fallos muy grandes que al menos en mi caso no he visto cómo resolverlos, como por ejemplo que se quede congelado el monitor. El sistema parece ser muy estable, si uno mueve el ratón el cursor parece responder a veces, pero las ventanas quedan congeladas, no puede uno usar alt-tab ni escribir nada, ni hacer clic en ningún lugar porque nada cambia, la pantalla se congela sin más aunque parece que "dentro" de Linux todo ocurre normalmente, y hay que dar el botonazo de reset porque no queda de otra. Algo que pesa decirlo, no creí que llegaría a ver en Ubuntu. Lo curioso es que con Windows 7 que venía instalado en una minilap que adquirí esas cosas nunca ocurrieron. Y por ello no he quitado ese Windows 7 a mi minilap.

... Y todo lo que necesito hacer lo puedo hacer y no tengo que perder tiempo configurando casi nada (con Windows). El software libre debe aprender algo del privativo y es que saben usar al usuario.
También es una monserga el tener que ver qué día la impresora no le quedan documentos pendientes por imprimir cuando se mandan a través de la red (y ver que ese día tu impresora no funcionará porque acumulará los documentos en la cola de impresión eternamente sin imprimir nunca un carajo hasta el próximo apagón). A la fecha, he visto muchas soluciones en los foros pero ninguna me funciona. En mi computadora portátil Dell Latitude D531 tuve que reinstalar el Windows XP que venía de fábrica sólo para poder usar el mencionado After Effects (para que aprovechara la tarjeta aceleradora), pero a la hora de instalar de nuevo Ubuntu, lo cambié por la versión 10.04 (tenía la ocho o la nueve, no recuerdo) que luego actualizé a la 11.04 y ya nunca me reconoció la tarjeta aceleradora ni la WIFI. A la fecha no puedo hacer que eso funcione pero no queda ahí el problema, lo conecto a la red cableada y no detecta ninguna conexión, comienzo a sospechar que no detecta la tarjeta de LAN ni la Wifi ni la 3D ni nada y quizá algo ande mal con mi hardware. ¡¡Oh no!! En Windows todo funciona perfecto pero en Ubuntu hay que buscar controladores, hay que usar comandos que no siempre brindan el resultado deseado, hay que batallar e insistir, pero dado que yo no le tengo ningún amor a Ubuntu porque no soy de la "comunidad", no soy talibán que se enoja con su prójimo porque piense que Ubuntu no es la octava maravilla, vaya no tengo ninguna camiseta puesta porque eso va contra mis ideas. Y pues ni hablar, en esa computadora no me queda más que poner un sistema que sí le funcione y ese es Windows.

Y qué decir del quemado de discos, que con Brasero todos salen mal en esta PC que tengo, claro no afirmo que Brasero no sirva, es sólo que en mi PC no sirve, ni en ninguna de las que instalé Ubuntu. Lo sé porque además probé las quemadoras en otras computadoras con Windows y funcionaron perfecto, lo que me deja pensando que quizá haya hardware no compatible con Linux, o es que hay que hacerlo compatible y ahí viene el problema. No todos podemos hacer bailar a Linux como se nos antoje o como quisieramos y créanme amigos que insisten en que somos unos flojos, no podemos dedicarle todo el tiempo del mundo y las soluciones que se ofrecen por ahí no siempre funcionan. En mi caso vivo de trabajar mucho con un lápiz y papel, a veces con la tableta gráfica y enfretarte al problema de plantear una solución gráfica no es fácil. ¿Por qué debo dedicar mucho de mi tiempo en aprender el sudo? No es que no quiera, la realidad me sigue pareciendo interesante, tanto como cuando me aprendí casi todos los comandos de MS-DOS (claro, entonces mis padres me mantenían, sacaba buenas notas y tenía mucho tiempo libre).

Windows me parece un buen sistema, tanto como MacOS o Linux. Pero todos ellos me parecen criticables y por ende, ninguno es perfecto. No me caso con ninguno porque ni me pagan ni me convencen de ser lo mejor por encima de los demás, sólo creo que uno debe usar lo que le acomode mejor o le convenga y a mi me ha convenido usar Linux, pero me sigue conviniendo usar Windows, el que no me conviene para nada es MacOS. Creo en la comodidad y si a alguien le parece que debe quedarse con Windows por comodidad y conveniencia, que ahí se quede. Yo les doy la razón, ¿para qué quebrarse la cabeza con comandos raros que hay que descifrar? ¿Por qué debe uno usar un sistema que tiene tantas bondades pero que a final de cuentas da mucha lata y molestias? ¿Por qué comprar la idea de la "superioridad" en algo que ni siquiera hicimos nosotros? ¿Por qué acongojarnos porque un cretino dice que somos imbéciles cuando somos root (la mayoría de los usuarios no sabe ni qué demonios es eso)? ¿Para qué viajar a contracorriente si pocos fabricantes dan soporte para Linux? En el caso de quienes nos dedicamos al diseño, ¿por qué complicar más nuestro trabajo en cuestiones de salidas a offset con software que tiene poca experiencia en el campo y que difícilmente resuelve las tareas y peor, casi ningún prensista lo usa?

Hay algo que no he mencionado y que es importante: la filosofía de uso con la que viene Linux. Es cierto que el software libre pretende abolir esas licencias tan inhumanas y abusivas a los usuarios que le dan sus millones a gente como Bill Gates o Steve Jobs (o el actual dueño de Apple) y eso me parece digno de reconocimiento y admiración, pero no creo que no puedan crear un software que no tenga tanto problema con la seguridad y que no de tanta lata y molestia como Linux y que sí sea para todos, tanto expertos como no expertos (que algunos expertos en su afán de mostrar su complejo de superioridad llaman huevones o idiotas).

He leído muchos foros, blogs, opiniones, etcétera sobre el tema. Me he sorprendido de ver que no somos pocos los que creemos que Linux es una opción más, pero que no debe ser tomado como el único camino porque hay muchos, y que también existe el modo de la "alternancia perpetua" en la que de ningún modo tengo que quedarme con Linux como lo único, como el Dios celoso que hará que mis amigos usuarios de Linux me vean como un pecador porque además se me ocurrió hacer que el Linux de mis PC pareciera Windows para no perder más clientes. ¡Oh sacrilegio! Cómo va uno a cambiar la preciosa apariencia de Linux por la del horrendo y malvado Windows.

Yo he usado ambos sistemas porque lo necesito, y cuando ya no necesite usar más un sistema así lo haré, no porque un montón de personas anden diciendo que eso es lo que uno debe hacer, sino porque uno debe estar convencido. Los que dedican parte de su vida al desarrollo de Linux en lo que llaman comunidades (hay que aprender que ellos como entes sociales desarrollan su lenguaje en donde existen términos como "distro" y "debianita" entre otros) son gente convencida que debe seguir ahí, porque persiguen un ideal y eso es loable y respetable. Y gracias a ellos tenemos una opción más que es Linux, lo cual creo yo se debe agradecer en lugar de andar por ahí diciendo que apesta. Total, si no nos sirve no lo usamos, debemos entender ese otro punto, no estamos obligados a nada.

Como ejemplo de lo que he dicho en esta amplia entrada, listaré una serie de artículos en referencia al final que recomiendo lean y vean que la inteligencia es la que sale a flote y con justa razón reclama el desechar algo como Ubuntu porque NO ESTÁ HECHO PARA TODOS. Vaya, como en uno de los enlaces menciona una chica "... y todo lo que necesito hacer lo puedo hacer y no tengo que perder tiempo configurando casi nada. El software libre debe aprender algo del privativo y es que saben usar al usuario."

Así es, no gastan millones de dólares nada más en merchandising y marketing, también lo invierten en conocer a sus clientes. Apple lo hace con su horrenda iMac, una computadora que puede freir huevos en su parte superior por el calor, una computadora a la que difícilmente se le puede cambiar una pieza y cuyos accesos al USB son inalcanzables en un error de diseño ergonomico porque están atrás (pobres de los que tienen una de 28") buscando belleza y sacrificando funcionalidad, que tienen un ratón inalámbrico Bluetooth que pesa mucho y es incómodo y difícil de usar (sobre todo en diseño) porque a penas posas el dedo ya está reaccionando como loco, que gasta pilas (que hay que estar comprando o recargando) al igual que su horrendo tecladito de la casita del té, que es inútil para la edición de documentos y absurdamente incómodo para escribir por más suaves e intangibles que estén sus teclas. Pero fuera del hardware, su sistema está listo para usarse, no necesita configuraciones aunque tenga también su terminal como Linux (que de hecho MacOS está basado también en Debian) y no da dolores de cabeza a sus usuarios aunque los acuerdos de sus licencias los maltraten, violen sus derechos y los traten como idiotas, pero quien se salva de eso, Microsoft igual lo hace. Linux no, no tiene licencias que te tratan como idiota, algunos de sus entuciastas son los que te llaman idiota, pero bueno, no importa si una corporación te llama idiota o un cretino que nadie conoce, el asunto es que debemos conocer bien algo antes de adquirirlo y aceptar las consecuencias.

Probé Ubuntu Studio y fue una descepción (no me ayuda como diseñador), regresé a Ubuntu 11.10 y quise instalar el nuevo beta 2 de la 12.04 pero no hace que mi Dell sea como antes (cuando tenía el 8.04). Supongo que por eso muchos se la pasan cambiando e instalando diversos sabores de Linux, que tampoco le veo el caso ¿cuál es el objeto de hacer una cosa así si no eres desarrollador? En fin, veremos como evoluciona de nuevo Ubuntu, por lo pronto veré si hay por ahí algún sistema que no cause tanta molestia, que no sea excesivamente caro (de preferencia gratuito y libre) y que no requiera que tenga yo que andar aprendiendo comanditos para los que mi vida ya no me deja tiempo.

domingo, 4 de marzo de 2012

Sembrando para cosechar (un día pero no mañana)

Uno casualmente siembra esperando cosechar lo más pronto que se pueda. Los agricultores tienen técnicas que les permiten predecir con cierta presición cuando podrán cosechar las siembras de sus plantíos. Sin embargo, a veces uno echa una semillita a la tierra sin saber cómo crecerá ni cuando. Pero es bueno sembrar.


Nosotros estamos sembrando libros. Estamos fundando una editorial llamada Lado B. Sería grato para quienes son de Cuernavaca o tengan la posibilidad de acompañarnos (si andan por allá y son de fuera) que nos visiten en la presentación que tendremos en la Sexta Feria Nacional del Libro Infantil y Juvenil de Morelos en el Jardín Borda, el siguiente 15 de marzo de 2012 a las 15:00 horas.

Los esperamos.