jueves, 25 de marzo de 2010

El que por su gusto muere...

Hace poco tuve una vivencia un tanto curiosa, como para compartir. Sucede que me he encerrado en mis proyectos, todo con la finalidad de tener solvencia, trabajo y tranquilidad. Iluso que soy estando las cosas como están en México. Pero no pierdo la esperanza. Alguien con la mitad de años que yo, decía que no quería desperdiciar su juventud esclavizándose en el trabajo, y lo decía en referencia a mi por estar yo ahora en una situación de cierto modo esclavizante. En efecto estoy enclaustrado y hasta que no me salga bien este proyecto no pienso salir, pero es por gusto que lo hago, no sólo por necesidad. Y he ahí el asunto importante, que el que por su gusto muere hasta la muerte le sabe... La vida está llena de cambios y sobreviven los que se adaptan a eso, y un modo de hacerlo es cambiando también nosotros.