lunes, 30 de noviembre de 2009

La animación explica al mundo

No puedo describir con palabras la increíble sensación que se tiene al ver imágenes creadas por uno mismo en sucesión sugiriendo la idea de movimiento. Debe ser similar a la sensación que tuvo el Dr. Viktor Frankenstein cuando vió a su criatura cobrar vida. La animación es un proceso que utiliza cuadros estáticos, que involucran cambios que tienen un origen y un destino, para así mediante la rápida sucesión de cada uno en orden secuencial, dar la ilusión del movimiento. Es la mezcla perfecta de la estática y la dinámica. Existen muchos animadores hoy en día de gran talento, de notable trayectoria y sobre todo, tienen el honor de tener en su carrera obras de indiscutible belleza y trascendencia. En esta ocasión me referiré a dos de ellos (que son muchos en todo el mundo y que hablaré de ellos luego), Yuri Norstein y Aleksandr Petrov.
Yuri Norstein es una leyenda viviente. Nacido en Andreyevka, Óblast de Penza, el 15 de septiembre de 1941, se dedicó a trabajar en una mueblería para estudiar en la productora Soyuzmultfilm donde después colaboró. El caso de Yuri Norstein es excepcional, siendo un tradicionalista riguroso, no ha querido emplear técnicas digitales de animación en sus obras. Trabaja siempre utilizando placas de cristal para cada plano, logrando efectos tridimensionales en sus obras que son aún hoy en día muy notables. Uno de sus trabajos más notables es "El cuento de cuentos", que cuenta con reconocimiento internacional, del mismo modo que su trabajo predecesor "El erizo en la niebla". Muchas veces, el trabajo de los rusos ha sido mal entendido, y un ejemplo de ello puede ser el capítulo de "Los Simpsons", donde los personajes Tomy y Daly (Itchy & Scratchy) se van del programa de Krusty el payaso y en su lugar, ponen una animación rusa de un gato y un ratón. Claro es una parodia, pero también ha servido como punta de lanza para que otros se vayan por ese lado, que es el de la incomprensión, debido a que suelen ver el trabajo de los animadores rusos y sus obras abstractas desde ese punto de vista.

Y es que digo esto, porque ya he mostrado a jóvenes las animaciones de Norstein y no son fáciles de digerir por ellos. Y me pregunto ¿por qué les es más fácil digerir animaciones como las de Nickelodeon? No lo sé, pero la imagen de las animaciones rusas que no se les entiende les llega a la cabeza. Lo que sí sé es que vale la pena echar un ojo a las animaciones de Norstein, sea que les interese el arte de la animación, sea que les agrade el dibujo y la pintura, la ilustración, o sea que simplemente les guste gozar de las animaciones en la pantalla, notarán que el trabajo de Yuri es cautivador no sólo en el aspecto visual y técnico, sino también en el aspecto literario, muy orgulloso de su folclór.

Y es que aquí pasamos al otro animador, que es Aleksandre Petrov, cuya obra más conocida es "El viejo y el mar", adaptación del libro de Ernest Hemmingway, con la cual se ganó un Óscar (un premio que en realidad, comparado a todos los que ha recibido, es el que menos vale). Petrov fue más allá en lo que a animación se refiere, pues siendo un pintor talentoso, desarrolló una técnica que consiste en hacer de una pintura al óleo (mejor dicho, miles) toda una animación.

Habiendo sido alumno del mismo Norstein, trabaja también con placas de vidrio en donde pinta con sus dedos y ajusta detalles con pinceles finos. Fotografía la toma y luego sigue trazando con los dedos y el pincel el fresco al óleo. El resultado en mi caso, cuando ví por primera vez "el viejo y el mar" en la mega pantalla IMAX del museo Papalote, salí realmente emocionado, pues nunca había visto nada del trabajo de Petrov ni sabía de tales técnicas de animación. Si bien había visto cosas similares, nunca un trabajo tan poético y romántico como el de él. Es todo un deleite visual.




Hablar de ambos me tomará algún tiempo, sobre todo porque poco a poco recabo información relevante que iré mostrando en el blog, junto con algunos tutoriales. La cuestión es que la falta de tiempo y recursos hacen más tardada la labor. Y al lado de los otros animadores que admiro y de los que conozco su trabajo (incluídos algunos mexicanos) creo que el asunto se vuelve muy relevante, sobre todo si los admiradores del manga consideran que ellos son leyendas grandes en Japón (si no me creen vayan a GhibliWorld). El propio Norstein ha sido maestro también de grandes del país del sol naciente como Katsushiro Otomo. Y Petrov no se queda atrás, pues además en Japón hay muchos productores interesados en las obras de ellos ("el viejo y el mar" es una muestra de ello).

Pero queda pendiente y seguro que aquí nos veremos. Mientras tanto recomiendo que (sobre todo a los jóvenes) vean estas animaciones, tan sólo tienen que "googlear" buscando las obras o sus nombres y aprenderán mucho de ellos. Por ahí encontré incluso que la animación de "el viejo y el mar" ha logrado fomentar la lectura, por lo que creo, y estoy seguro, que la animación explica al mundo, y el arte puede salvar al mundo.

Ojalá que los chavos lo entiendan...

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