Los daños colaterales al planeta por el calentamiento global están dando mucho de qué hablar, y qué hacer. Aunque en materia del qué hacer estamos en el limbo. Personalmente soy de la idea de que el planeta ya no tiene mucho tiempo de vida. Según algunos estudios astronómicos, el planeta podría durar otros 10,000 millones de años antes de que el sol lo haya consumido por su expansión. Para entonces Mercurio y Venus por supuesto habrán desaparecido primero engullidos por el radiante calor del astro rey.
Pero como 10,000 millones de años son mucho tiempo, yo hablaré en términos del lapso humano.
No le doy ni medio millar de años a la humanidad. Y no me refiero sólo a un contexto socio-político y demográfico, sino al hecho de que lo que antes se considerara "avance tecnológico" hoy esté haciéndonos regresar a las viejas creencias (caducas) en las cuales lo sobrenatural, lo misterioso, lo mágico nos vendría a sacar del atolladero. Si bien nunca funcionó, hoy cobran más fuerza las creencias arcáicas gracias al "fracaso" de la ciencia y la tecnología.
No se mal interprete mi mención del fracaso (que he entrecomillado). Sucede que yo soy una de esas personas que creen que la ciencia y la tecnología (siendo moralmente ambiguas) pueden ofrecernos una solución plausible y a corto plazo para ayudarnos a mantenernos otro rato en el planeta, además de mantenerlo vivo y tal como lo conocemos, antes de que miles de especies animales y vegetales se extingan por completo y debamos conocerlos en bibliotecas multimedia.
El problema aquí no es de ciencia ni de tecnología. El problema es de acuerdo mutuo. Es difícil organizar a todo el mundo, hacernos solidarios y actuar "globalmente". Ahí está la verdadera catástrofe y la fatalidad, en el acuerdo. Hay unos que no ven el peligro latente (un problema más en la lista, el de la ignorancia), hay otros que no les preocupa porque tienen que vivir (otro problema más, ¡más! La apatía). La ciencia puede ayudar por medio de su tecnología, pero sus consecuencias pueden dejar otros hoyos (como lo ha demostrado la historia). Si bien esos efectos son provocados a final de cuentas por nosotros, debemos estar conscientes de que ningún esfuerzo es vano.
Pero como 10,000 millones de años son mucho tiempo, yo hablaré en términos del lapso humano.No le doy ni medio millar de años a la humanidad. Y no me refiero sólo a un contexto socio-político y demográfico, sino al hecho de que lo que antes se considerara "avance tecnológico" hoy esté haciéndonos regresar a las viejas creencias (caducas) en las cuales lo sobrenatural, lo misterioso, lo mágico nos vendría a sacar del atolladero. Si bien nunca funcionó, hoy cobran más fuerza las creencias arcáicas gracias al "fracaso" de la ciencia y la tecnología.
No se mal interprete mi mención del fracaso (que he entrecomillado). Sucede que yo soy una de esas personas que creen que la ciencia y la tecnología (siendo moralmente ambiguas) pueden ofrecernos una solución plausible y a corto plazo para ayudarnos a mantenernos otro rato en el planeta, además de mantenerlo vivo y tal como lo conocemos, antes de que miles de especies animales y vegetales se extingan por completo y debamos conocerlos en bibliotecas multimedia.
El problema aquí no es de ciencia ni de tecnología. El problema es de acuerdo mutuo. Es difícil organizar a todo el mundo, hacernos solidarios y actuar "globalmente". Ahí está la verdadera catástrofe y la fatalidad, en el acuerdo. Hay unos que no ven el peligro latente (un problema más en la lista, el de la ignorancia), hay otros que no les preocupa porque tienen que vivir (otro problema más, ¡más! La apatía). La ciencia puede ayudar por medio de su tecnología, pero sus consecuencias pueden dejar otros hoyos (como lo ha demostrado la historia). Si bien esos efectos son provocados a final de cuentas por nosotros, debemos estar conscientes de que ningún esfuerzo es vano.
Por ello adjunto un mensaje de e-mail que ha circulado en muchos forwards que seguramente varios lectores habrán recibido en sus bandejas de entrada (a mí me lo envió mi amiga Carolina Mendoza):
7 MINUTOS POR EL PLANETA…COOPERA POR FAVOR ¡¡¡ EL DIA SÁBADO 11 DE AGOSTO DEL 2007, DE LAS 19:53 A LAS 20:00 hrs.
Se propone apagar todas las luces para darle un respiro ¡¡¡al PLANETA!!! La propuesta renace desde Caracas). Si la respuesta es masiva, el ahorro energético puede ser brutal. Solo 7 minutos, a ver que pasa. Por favor, tomen CONCIENCIA del CALENTAMIENTO GLOBAL, miren nada más el ejemplo de los osos polares, los icebergs se estan derritiendo y junto con eso los osos mueren cada día y ya no porque los caze el hombre (eso es harina de otro costal -nota mía-), sino porque estos animales tienen la peculiaridad de aprenderse sus rutas en el mar, con los derretimientos se pierden y se mueren ahogados. Sí, ya sé que estaremos 7 minutos a oscuras mirándonos los ojos, pero aprovecha para hacer un paro, un stop al stress. Recordemos que Internet tiene mucha fuerza y podemos hacer algo grande.
GRACIAS... NO LO OLVIDEN! EL MUNDO NOS NECESITA. Saludos.
Por supuesto, veremos que efecto producimos con apagar siete minutitos los aparatos eléctricos. Yo propondría mejor bajarle al switch de los fusibles para dejar 100% sin energía eléctrica a tu hogar. Debo añadir además mi lista de personas que por supuesto, no lo harán porque ello representa quizá el riesgo de poner en peligro vidas humanas, y otros que tampoco lo harán porque existe el riesgo de perder cantidades millonarias (el capitalismo, grave cáncer que hagamos lo que hagamos acabará de todos modos con el planeta, mejor dicho, la vida en él). En otro blog leí la recomendación de guardar un evento en una agenda electrónica (un celular, una palm, un PDA, la PC, la laptop, el agendario de GMail o Yahoo!, etc. -todos ellos productos desechables y altamente contaminantes-) para recordar el compromiso. Ya estaremos dando cuentas en este blog de lo que ocurrió siete minutos después.
Fotografía del oso polar propiedad de National Geographic Society, derechos reservados. No publicada bajo la licencia creative commons de este blog. Reproducida sin fines de lucro.




