jueves 31 de mayo de 2007

Carta desde México a los pueblos del mundo.

El siguiente mensaje es de suma importancia para México. Apelo al sentido de unión de los lectores a leerlo ya sean mexicanos o hermanos de habla hispana:


CARTA DESDE MÉXICO A LOS PUEBLOS DEL MUNDO

En una carta como ésta, tan limitada en su extensión, es imposible hacer un recuento de todas las irregularidades y anomalías que han hecho de la elección de julio del 2006 una de las más cuestionadas de que se tenga memoria en México.

La coyuntura después de la toma de poder por parte de Felipe Calderón era particularmente delicada: sortearla requería de habilidad y experiencia. Sin embargo, hay que mencionar que antes de ocupar de facto la Presidencia, Calderón no tenía ninguna experiencia como gobernante. No sorprende entonces que poco después del 2 de julio, haciendo alusión a un triunfo aún no confirmado, declarara que él ya era presidente “haiga sido como haiga sido”. Y remató tiempo después con otra declaración atroz: aseguraba que llegaría a la presidencia “pésele a quien le pese y duélale a quien le duela”.

Hacemos memoria de todo esto porque, al parecer, un fantasma recorre el sexenio: el fantasma del autoritarismo representado por un gobernante sin experiencia, vocación ni autocontrol. En efecto, la injusticia ha ido más allá de su forma primitiva como trapacería taimada para desembocar en la burla abierta, en el crimen decorado con un chiste, en la risa sorda de los medios que ningunean a la víctima porque no se presenta bien peinada ante las cámaras. Cuando los jueces dieron su dictamen sobre las elecciones reconocieron que éstas estuvieron infestadas de irregularidades, pero afirmaron que la elección era válida porque no había manera de demostrar que esas irregularidades hubieran sido determinantes para alterar el resultado... Y uno se pregunta: si ellos mismos reconocían un importante nivel de incertidumbre en un entorno ávido de certidumbre, ¿cómo se atrevieron a validar toda esa porquería?

La reglamentación electoral establece que, en un proceso que se ha desarrollado dentro de los cauces legales, las boletas deben destruirse después de cierto tiempo. En este caso, sin embargo, hubo algunas solicitudes para que se permitieran revisiones o conteos independientes y se retrasara la destrucción de las boletas. Las solicitudes tuvieron una respuesta negativa, por supuesto. Para abreviar, recientemente nos enteramos de que la última solicitud, presentada por un particular, fue rechazada por los jueces porque... ¡le faltaba una firma!

Lo que está en cuestión no es el triunfo escamoteado a tal o cual candidato o partido: el gran riesgo es que estemos presenciando la etapa agónica de una democracia. Y por el bien de la República, México necesita saber si sus votos fueron bien contados y si las instituciones hicieron bien su trabajo.

Actualmente la situación del entramado institucional en México se asemeja al de una ladera sin firmeza estructural sobre la cual llueve durante días y semanas sin parar: todavía no se ven deslizamientos peligrosos pero se intuye que en cualquier momento el derrumbe puede volverse imparable. Sólo se requiere que continúen las condiciones imperantes y se presente algún evento crítico de suficiente intensidad para iniciar una reacción en cadena.

Cuando los organismos internacionales insisten en la sorprendente persistencia de la impunidad en México no hacen sino poner de manifiesto algo que ya sabíamos desde tiempo atrás: la impunidad prospera porque la corrupción ha infectado todas las instituciones y no hay contrapesos para contener el saqueo, ni los abusos ni la burla de quienes los cometen.

La estructura está podrida y en las laderas de la República sigue lloviendo sin parar. Los adherentes a esta misiva EXIGIMOS A LAS "AUTORIDADES" DEL IFE Y AL "GOBIERNO" LOS SIGUIENTES TRES PUNTOS:

  • PRIMERO: Que bajo ninguna circunstancia los documentos electorales sean destruidos o "reciclados".
  • SEGUNDO: Que esos documentos sean considerados de interés público, y por lo tanto, de acceso libre para cualquier ciudadano.
  • TRES: Que esos documentos sean puestos a resguardo por una institución pública de reconocida honorabilidad y prestigio internacionales. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) o en su defecto el Archivo General de la Nación podrían ser esas instituciones.

Un saludo fraternal a quienes, en cualquier parte del mundo, desean que haya justicia para todos los pueblos.

Atentamente
Ciudadanos Mexicanos en Resistencia Civil Pacífica


Desde este humilde espacio estoy pidiendo a los amables lectores que me honran prestando atención a mis escritos y mi trabajo, que nos ayuden a tener certeza, transparencia y justicia en México. A todos aquellos que gusten de sumarse a esta propuesta firmando la petición pueden ayudar simplemente escribiendo un mensaje de e-mail a la siguiente dirección: cartasciudadanas@hotmail.com
  • En el asunto del mensaje (subject) solo hay que escribir: ME ADHIERO
  • En el cuerpo del mensaje sólo hay que escribir tu nombre y el estado (y país si éres hermano de habla hispana o paisano en el extranjero). Muchas gracias.

martes 22 de mayo de 2007

Del Comic al Cine (Parte 1)

No debe ser novedad que aquí será recurrente el hablar de historietas, cómics, tebeos, fumettis, mangas, etc. Y lo mismo de sus versiones cinematográficas, en este caso, me enfoco en Spiderman 3 (aunque recorro otros personajes llevados recientemente a la pantalla grande con acción en 24 cuadros). Bien, se estrenó a inicios de de mayo en occidente la tercera (y al parecer con los actores que encarnaron a los personajes, la última) parte de Spiderman donde se enfoca en una de las mas "oscuras" vivencias ocurridas a Peter Parker.


AVISO
: A los lectores que aún no vean Spiderman 3, les recomiendo eviten seguir leyendo esta entrada, pues describo sucesos importantes en la trama de la película que podría echarles a perder un rato ameno y divertido ...

He leído ya muchas críticas y opiniones sobre la película. Unos destruyéndola y otros ensalzándola o reinventándola. Personalmente puedo decir que me agradó bastante y, pese a que no soy un "purista" de las películas basadas en cómics, puedo hacer señalamientos en torno que pueden servir para hacer un juicio más justo a la película de Spiderman (y a cualquiera basada en un cómic).

Para comenzar, debemos estar concientes de que una película "comercial" no es un cómic, y que como tal estará basada en la historia del referido cómic. En algunos casos rarísimos serán adaptaciones (fieles y libres, que a la fecha sólo conozco pocas películas adaptadas, que no basadas, al cine; como 300 de Frank Miller, V for Vendetta de los Hnos. Wachowsky por mencionar dos). Hablando de películas basadas, estamos hablando de algo que NO es, porque está basado. Sigamos con Spiderman: La telaraña de Spiderman, en el cómic; Peter Parker fabrica su telaraña a partir de sustancias químicas, es decir, es sintética. En la película, el personaje las lanza por unos conductos ubicados en sus muñecas (que en realidad, de querer ser naturales habrían estado ubicadas en el ano, o cerca, lo cuál es impensable para los fanáticos más empedernidos, porque como imaginarán ustedes amigos lectores, Spiderman echando telarañas a modo de flatulencias no es lo más heroico que uno pueda imaginar.).

Según argumentos de los que se opusieron a este cambio para el Spiderman cinematográfico, las telarañas artificiales conferían una fuerte carga dramática al personaje, pues podían acabársele los líquidos que guardaba en su pulsera en los momentos más inesperados. Y no veo por qué no pueda ocurrir lo mismo con las telarañas naturales. Recuerdo también que cuando Tobey Maguire declaró que nunca en su vida había leído un cómic de Spiderman, muchos se enojaron con el actor, como si ello fuera requisito para interpretar mejor el papel. Desde mi punto de vista era mejor que no supiera quien era Spiderman en realidad, porque así su actuación sería "pura" y despojada de la carga que en los que hemos leído a Spiderman nos ha conferido.

Ya que sabemos esto, debemos considerar también que Avi Arad (principal beneficiario de las películas de Marvel) es quien decide también muchos cambios en las películas, pues están orientadas a un público principalmente juvenil que poco ha leído sobre los cómics de spiderman (aunque la mayoría de los fans y los die-hard fans de Spiderman seamos mayores de 30 años). Otro detalle con los actores por ejemplo, fue la inclusión de Kirsten Dunst como Mary-Jane Watson. En lo particular me parece que no es muy atractiva, me parece que no le llega a la Marijuana de los cómics, pero aún así no es mala actríz. Y que así sea para mí no tiene por qué echarme a perder la fiesta.

En fín, pasando el largo preámbulo, comenzaré de lleno con la historia de las películas:

Spiderman 1 fue para mí la mejor de todas, un buen retrato de Peter Parker con 50 años de historias de cómic resumidas en una película. Una fuerte carga dramática en la muerte del "Tío Ben" y una mezcla del personaje de Gwen Stacy con Mary-Jane Watson en la historia donde originalmente muere Gwen y cuya muerte pesa junto con la del Tío Ben en Peter. Eso fue considerado una verdadera herejía y sacrilegio al cómic, pero fue perdonado. La orientación muy "teenager" del entorno universitario de Peter (ubicado en el nuevo milenio, cuando el original se ubicaba en la década de los 70's), el "look & feel" de series televisivas estadounidenses como "Friends" para darle una mayor aceptación también fue perdonado (pues muchos de los treintones ven esa clase de series, no sólo los pubertos).

Spiderman 2 tuvo también buenas dosis de drama, aunadas a la acción que desató el doctor Octopus, quien resultó ser una versión muy light del brillante villano del cómic. Fue un proceso degradante similar al que sufrió el Pingüino en Batman regresa de Tim Burton. En lo personal me agrada mucho Otto Octavius como personaje villano, su aparición en los "seis siniestros" hacía un deleite para mí como lector de las batallas de Spiderman. Aquí solo era un cientifiquillo loco que después actuó bajo el mando de Harry Osborn. Pero eso fue perdonado ... La película resultó buena, para algunos superó a su predecesora.

Spiderman 3 ... No puedo decir que me desagradó, y hablando críticamente, la película rompió con el esquema de las anteriores (sí, con los cambios "perdonables"). Lo que deseaba vehementemente es ver a Venom completamente animado, tal como luciría en la realidad (deseo que se me concedió). El problema que el hombre "araña negro y siniestro" de la película NO es Venom. Nunca se le refirió como Venom en ningún momento, siempre fue "Eddie Brock Jr." (¿por qué Junior? ¿Es a caso una mala broma o es que se trata de una versión "light" también?) Así que por un lado tuve el gusto de ver algo como Venom animado, y por otro lado tuve el disgusto de notar que NO era Venom, porque además de los cambios en su traje (que lo hacen ver más como Carnage), nunca tuvo sus características principales como la bestial lengua de fuera y babeante, o su personalidad dualidad cuando habla de sí mismo en plural (“nosotros odiamos a Spiderman). Aspectos imperdonables.

Originalmente el traje de Spiderman proviene de un ser de otro mundo, ultraterreno. Lo habría adquirido en la saga de las "Guerras Secretas" donde combatió con muchos súper héroes del universo Marvel. En la versión cinematográfica el ser alienígena "cae" del cielo y sin ninguna razón aparente comienza a perseguir a Peter Parker (¡qué casualidad que Peter se encontrara ahí, y qué casualidad que no se adhiriera a Mary-Jane o a alguien más!). El cambio del traje no es como en el cómic, no tiene su gran araña de color blanco en el pecho y la espalda (ni la versión "junior" de Venom como antes dije), y los cambios en su personalidad tornándolo más "oscuro" (entiéndase más agresivo y a veces nada misericordioso) pasaron a desfilar en un baile sensual donde un ex-geek-nerd pasa a ser un casanova del nuevo milenio (los casanova pasaron de moda el siglo pasado). Pero vaya... Al parecer quisieron ser más complacientes con el público más infantil, lo cual también puede perdonarse. Incluso puede perdonarse que el nuevo duende verde haya parecido un villano salido de la película de "Míni-Espías", más que el verdadero Harry Osborn. Un error que se incrementó al cuadrado si consideramos que en el primer filme, desperdiciaron a un actor como Willem Dafoe (recuerden "La Sombra del Vampiro"), que con el traje del duende verde original hubiera hecho gesticulaciones muy ad-hoc (no tenía que ser igual el traje, pero tampoco tenían que hacerlo tan "barroco") ... Y eso ya no me parece perdonable.

En realidad he sido indulgente con Spiderman 3. Pero no la reconstruyo ni engrandezco, vamos, sé que fue un fracaso en términos de la historia del cómic, y esperemos que sea la última … O corre el riesgo de caer en lo que cayó Batman. Sin embargo quiero decir a los acérrimos detractores de la película que en su momento los cómics (sí, los sacros e incriticables cómics impresos) tuvieron sus momentos de flaqueza y estulticia igual que las películas, como la saga de los clones (donde decían que Peter Parker no era Peter Parker sino un impostor), el nuevo Spiderman (ultimate, donde es un chamaquito lerdo que reporta por internet para Jameson), Civil War (donde revela su identidad ante la prensa nacional e internacional –gracias Marvel por asesinar a Spiderman-), etc. etc.

Así que disfruten lo que puedan de la película, es sólo una golosina visual, no pretende ser una obra artística. Es un producto más de la mercadotecnia estadounidense que ha despojado a uno de sus principales íconos de la cultura popular de las pocas cosas que todavía valían la pena considerar. Yo por eso me quedo con el Spiderman de antes, porque hasta en los cómics ha comenzado a apestar, y lo demás como los chicles: Mastique hasta que se acabe el sabor, luego tire la envoltura (Roman Gubern dixit).

jueves 10 de mayo de 2007

Harry Potter contraataca.

El siguiente artículo ya es muy antiguo, y en vísperas del estreno de la nueva película de Harry Potter, considero prudente recordar lo que en aquel tiempo se decía y que hoy se ha olvidado.

Artículo original por José Antonio Aguilar Rivera

Se acaba de estrenar La cámara secreta, secuela del filme Harry Potter y la piedra filosofal. Ahí continúan las aventuras del aprendiz de mago que hizo a su autora, J.K. Rowling, millonaria de la noche a la mañana. Harry Potter despierta extrañas pasiones. El tipo de reacción que provocan las críticas a la popular serie es más propio de la religión y la política. Hace dos años, cuando inició el fenómeno Potter, el famoso crítico literario Harold Bloom —autor del Canon occidental— publicó un polémico artículo en el Wall Street Journal ("Can 35 million buyers be wrong? Yes", 11/7/00). Según Bloom, el libro de Rowling estaba mal escrito y repleto de lugares comunes. Una cadena de clichés desprovista de imaginación. Los libros de Rowling, opina Bloom, no se comparan con los clásicos de la literatura infantil, como Alicia en. el pais de la maravillas de C.S. Lewis. Carecen de una visión imaginativa original. De acuerdo con Bloom, el modelo de Harry Potter es el libro de Thomas Hughes, Tom Brown's school days, un texto realista que describe la vida en una escuela de rugby en Inglaterra. Rowling tomó el tema y lo reflejó en el mundo mágico de Tolkien. El resultado es una fantasía escolar. En respuesta a la crítica, los partidarios de Harry Potter inundaron el diario y a Bloom con indignadas cartas de protesta.

La ferocidad sorprendió a Bloom. "Si bien estoy acostumbrado a tener enemigos—confesó Bloom—, por primera vez sentí que tenía al mundo en contra". Creo que Haroíd Bloom tocó un nervio en extremo sensible. Dijo —en la mejor tradición orweIliana— cosas que muchas personas no deseaban escuchar. Creo que tiene razón. El éxito de los libros de Harry Potter apunta hacia el empobrecimiento de la fantasía. Autores como Lewis o Tolkien (El señor de los anillos. El hobbit) crearon mundos muy diferentes al que habitamos en la realidad. Una distinción necesaria es entre la irrealidad y la fantasía. Un mundo puede ser irreal, sin divergir mucho de la cotidianidad social. Eso es precisamente lo que nos ofrece Harry Potter. No un universo fantástico de nuevos significados, sino un relato ordinario con visos de magia, En contraste, la lógica invertida del país detrás del espejo nos asombra porque nos obliga a poner en duda cosas que damos por sentadas. Los campos míticos de Tolkien, habitados por seres extraños, abren la puerta a imaginar un mundo distinto al nuestro. Descubrir la clave de estos mundos ajenos involucra no sólo placer sino esfuerzo. Dejar la orilla del mundo real para lanzarnos a otro regido por una lógica que desconocemos nos obliga a pensar. Nada de esto nos exige la lectura de Harry Potter.

El universo creado por Rowling es simétrico con la realidad. Y ese es el secreto de su enorme éxito. En el mundo de los magos hay dinero —las lechuzas exigen el pago por el diario que entregan—, marcas y modelos de escobas y varitas mágicas y escuelas privadas inglesas con compañeros insufribles. El fenómeno es propio de la cultura que trivializa para vender. La comida étnica y los libros de Harry Potter comparten una misma lógica. El consumidor común y corriente desea probar lo exótico. De ahí el interés por las cocinas no occidentales. Pero, en realidad, su paladar no está acostumbrado a los sabores extraños. No le gustan; tampoco está dispuesto a acostumbrarse a ellos. Quiere, en realidad, algo que parezca di-ferente a la comida tradicional, pero que en esencia le sea familiar: enchiladas sin chile. El arte del burrito tex-mex. Lo auténticamente diferente no tendría mercado, a pesar del boom de los restaurantes étnicos. Por esa misma razón Tolkien, a pesar de la película, se lee muy poco. Harry Potter, en contraste, condimenta su convencional historia con los clichés de la magia. El lector no tiene que realizar ningún esfuerzo para poner en duda sus certezas para comprender el mundo de los magos porque, en esencia, es el mismo de los muggles, con un poquito de guacamole mágico. En el fondo, el éxito de Harry Potter no es extraño en lo absoluto. Es consonante con otras tendencias en la cultura actual. Rowling descubrió la forma de pasteurizar y descremar la fantasía para hacerla fácil de digerir. Bien visto, no es un logro menor de la mercadotecnia. Por qué leer, se pregunta Bloom, si lo que uno lee no enriquece la mente o el espíritu. Si la lechuza de Potter llevará a sus lectores a otros libros, es cosa que está por verse. Mientras tanto, los muggles seguirán fascinados por Harry Potter, su imagen reflejada en el espejito mágico.

José Antonio Aguüar Rivera, escritor, es autor de La fiesta de las turcas. Este artículo NO está publicado bajo la licencia "Creative Commons".

El poder simbólico de la desnudez.


Sorprende Spencer Tunick a los estados mexicanos donde domina mayoritariamente la sociedad conservadora y moralista (o moralina), pues ha dado mucho de qué hablar con sus instalaciones en las cuales fotografía desnudos masivos. Y sorprende porque aún la imágen del desnudo no lograba "legitimarse" (hasta el día en que se tomaron las fotos en la capital mexicana) gracias a la progresiva y vigente "deslegitimación" de la imágen por el precepto hallado en el decálogo del antiguo testamento (nombre erróneo para la Torá judía, según los judíos), específicamente en el Éxodo 20,4 (razón por la cual se puede explicar por qué hay tan pocos cristianos que les agrade el arte, o bien sean artistas). Esto me recuerda que he quedado a deberles un breve análisis del texto de H.R. Rookmaaker., "Arte Moderno y la muerte de una cultura", para quien una mujer desnuda realizada por Goya o por Manet, siendo fiel a la realidad no podía ser otra cosa más que una prostituta, una simple mujersuela que uno se encuentra en un "burdel".

Hay que considerar también que el acto de producir réplicas de nosotros mismos (hablando en el sentido artístico) es una trasgresión de lo que no debiera hacer el hombre frente a su creador. Me explico: El Dios Yaveh crea a Adán a "su imagen y semejanza", sin detallar las miles de interpretaciones que al texto religioso puedan dársele, establece una especie de mandamiento "limítrofe" al del Éxodo 20,4 que debiera prohibir cualquier producción de imágenes y en especial, las de carácter antropomórfico.

Consideremos por último (para acabar con la materia conservadora, moralina y religiosa) que el desnudo es una percepción de inteligencia y vergüenza (Génesis 3:7) "Y fueron abiertos los ojos de entrambos, y conocieron que estaban desnudos: entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales." Eso por mencionar de los principales aspectos que la desnudéz implica para la religión judeo-cristiana, que habría de mencionar muchos más como el de Noé. Es pues éste el bastión del que parte el prejucio contra la desnudéz de la carne.

Se toma por símbolo victorioso entonces el acto de participar en la instalación de Tunick frente a dos construcciones también simbólicas (la iglesia y el estado), y la protesta simbólica también de las posiciones de las personas (dando la espalda y en posición fetal), por causas como la ley que despenaliza el aborto (a la cuál el gobierno y la derecha se opusieron y que dicha ley se ejerce en ciertas condiciones, pues NO es una ley pro-aborto al 100%) y las dudosas elecciones del pasado 6 de julio de 2006, cuya duda persiste en la memoria colectiva. Fausto Fernández Ponte, en su columna "Asimetrías" concuerda en que dicho acto rescata el valor de la desnudéz como "mímesis" y como naturaleza "verísima", y la pláza de la Constitución es tomada por el pueblo como su plaza, como vehículo de expresión comunitaria y colectiva para ejercer la libertad de expresión (decir lo que se piensa).

Esta clara respuesta de un acto que es de protesta al mismo tiempo que artístico, quedará plasmado en las fotografías de Spencer, y servirán como un principio de liberación y de igualdad (sobre todo en el actual clíma político donde parece reinar la represión). Recordemos que en palabras de Román Gubern "en nuestra cultura racional e ilustrada contemporánea, la imagen no ha perdido todavía su turbador carácter ectoplásmico, como prueba la fotografía del ser amado que muchas personas llevan en sus carteras y que para ellas es mucho más que un trozo de papel."

Estoy de acuerdo con Gubern, en el mismo texto ("Del bisonte a la realidad virtual") habla de una anécdota sobre un despechado que rompe la imágen de su antes amada, como si con ello esperáse hacerle daño a la referida mujer. Una anécdota similar me recuerda a la obra de la Guadalupana con cuerpo de Marylin Monroe, obra que por cierto fue ultrajada por un fanático. Así que con estas consideraciones, la obra de Tunick estará reforzada por una fuerte carga emotiva, representada por una "textura de colores piel" en la urbe capitalina, que servirá de recuerdo perenne sobre el modo en que los participantes capitalinos en la instalación, se lograron liberar y entonar al mismo "color" con una protesta artística, unidos bajo la misma piel desnuda.

Bibliografía:
  • "Arte Moderno y la muerte de una cultura", H.R. Rookmaaker, ed. clie, publicaciones andamio.
  • "Del bisonte a la realidad virtual, la escena y el laberinto", Román Gubern, ed. Anagrama, Colección Argumentos.
  • "Asimetrías", Fausto Fernández Ponte, nota en línea en http://bloggeandodesdezac.blogspot.com/2007/05/asimetrias.html