De sobra está hablar de este hombre. La figura entorno a la persona de
Leonardo Da Vinci está construída más a partir de mitos que de realidades. Sin embargo este aspecto no demerita en absoluto la aportación de su obra artística a la humanidad. Definido como "el modelo de hombre universal" y "el modelo de hombre renacentista" (aunque como se leé en
el blog de Mauricio -José Schwarz,
fuera de él no hay otro), Leonardo indiscutiblemente fue objeto de estudio para sus contemporaneos y aún hoy lo es para nosotros.
En lo personal siempre le admiré, y dejé que mi admiración construyera a otro Leonardo mítico en mi mente, al "Divino Maestro". No fué hasta que lo estudié en la universidad durante mi carrera, que ese velo comenzó a caer. Literatura que incluía a autores como Rudolph Arnheim, Roman Gubern e incluso Sigmund Freud, me ayudaron a derrumbar ese velo mítico. Aunque superficialmente pudiera parecer desilusionante (para los románticos de Da Vinci), la realidad es que Leonardo fuera de ese carácter "genial" y "divino" era un hombre común para su tiempo, y que lo interesante de su persona giraba en torno a su carácter entusiasta y autodidacta, su infinita curiosidad y el deseo por autosuperarse y sobre todo, de lo que hacía.
Pero quizá no esté demás decir que fue también un mercenario, que su afán por hacer mil cosas lo llevaba constantemente a dejar sin terminar muchas de ellas. Era capáz de dejar a un patrocinador, cliente o mecenas por otro si le ofrecía mejores ganancias. Sabía hacer negocio con su talento y podía emplearlo incluso en artefactos de guerra terribles (la guerra siempre ha sido un buen negocio y esto lo sabía Leonardo). Ciertamente no podemos afirmar que Leonardo fuera humanitario. Odiaba a la humanidad. En sus notas escribió: "Los hombres nacen, comen, se reproducen y mueren. Y no dejan al mundo más que sus materias fecales". Además (para disgusto de los ultra conservadores y puritanos), según el psicoanálisis de Freud, Leonardo probablemente era homosexual. En lo particular me parecen aspectos muy notorios de su personalidad, pero tambien irrelevantes (pero sí criticables) cuando de estudiar su obra se trata.
Críticos de Leonardo han destacado la importancia de su obra separándola de ese contexto sobre su persona. Muchos le han reinventado y apenas pocos le han destruído. Los más objetivos se alejan de esta carencia de fundamentos y acercan más al artísta con el estudioso de su obra. Así que, luego de haber mencionado todo lo anterior, haré mención del peor crítico de Leonardo que haya leído en mi vida. Se trata de
Carlos Miguel Ruíz quien en su blog escribe lo siguiente de Leonardo:
"Leonardo da Vinci era un gilipollas. Si viviera en la actualidad, una de las primeras cosas que haría sería mostrarle mi admiración golpeándole en la cara. Luego le partiría varios huesos, y después le robaría el dinero del almuerzo. Luego probablemente lo mataría."
Por supuesto me parece respetable la opinión de quien crea que Leonardo era un "gilipollas". No obstante no hay modo de guardar respeto a opiniones tan execrables cuando el motivo de tales es el siguiente:
"¿Por qué? Porque estoy cansado de oir hablar de él. "Leonardo da Vinci por aquí, Leonardo da Vinci por allá..." Leonardo da Vinci a todas horas. Por Dios, ¿es que no hay un alma hermosa, culta y refinada en este triste mundo que no esté de acuerdo conmigo en que la Gioconda es UN CUADRO DE MIERDA?"
Debe haber muchas. Yo por ejemplo pienso que "La Gioconda" no es la mejor obra de Leonardo, pese a que mucho tiempo la ostentaron como tal, además de haber sido reinventada varias veces, y, al igual que su autor, mitificada con absurdos disparates. Haría falta ver un libro como "Prima di Lionardo" (las primeras obras antes de Leonardo) para darse cuenta de donde tomaba inspiración el brillante florentino. Si Carlos hubiera leído algo de ese libro, sabría que él no es el único que piensa así respecto a la obra de Leonardo (sobre todo de "la Monalisa"), y probablemente no pensaría que es
tan especial.
Ni siquiera podemos considerar las opiniones antes citadas si además incluímos comentarios clasistas como el siguiente: "Luego está lo de que Leonardo da Vinci fue un gran inventor. Jajaja, por favor. Leonardo da Vinci ERA ITALIANO. Los italianos no inventan nada: sólo tienen caspa y huelen a pescado."
Da Vinci no era un hombre alejado completamente de la razón. De hecho era un hombre (dentro de todo) muy razonable. Por lo que calificarlo de imbécil constituye una adjetivación gratuita y sin sentido. Una búsqueda honesta por parte de Carlos lo habría llevado a descubrir que el piano y el teléfono fueron inventados por los italianos
Bartolomeo Cristofori y
Antonio Meucci respectivamente.
Los estudios anatómicos de Leonardo fueron por mucho tiempo manuales completos de médicos, y aún hoy sirven a ingenieros y diseñadores de la robótica en artefactos que se emplean por ejemplo, para recolectar muestras en superficies de otros planetas. En el 2002 en Noruega, un puente fue levantado e inspirado gracias a un diseño de Leonardo, e incluso su obra ha contribuído a otras artes y a la ciencia como la arquitectura, la ingeniería, la física, la astronomía, la biología, la geología y las matemáticas.
Acabemos estas observaciones con una más de las obsecadas opiniones de Carlos: "Es posible que mi máquina en realidad no funcione nunca, pero eso también pasaba con todo lo que construyó Leonardo da Vinci. Como veréis, no hay comparación posible y soy el ganador. Jajaja, soy un genio. CARLOS RULEZZ!!! Y ahora que todo el mundo me escucha, yo digo que ya es hora de quitarle a Leonardo da Vinci esa etiqueta de sabio que lleva encima, y sustituírsela por una pegatina en la espalda, un chicle en el pelo o una patada en su puta boca de esqueleto muerto."
La única razón que me viene a la mente para justificar semejantes muestras de estulticia, es que Carlos pensaba ser un genio, pintor, escultor, inventor (sirvieran o no sus inventos era algo irrelevante si contribuían después a la ciencia), o algo. Pero no sabía que Leonardo seguía existiendo. Pueden sacar sus propias opiniones revisando su web en
http://poetamaldito.com/leonardodavinci.htm